jueves, 29 de abril de 2010

La cajita de música

Tengo una cajita de música, es mi tesoro más preciado, la llevo siempre muy cerca de mí. Es de porcelana, pintada a mano con delicados trazos de flores, de diversos matices. Todos los días le dedico el tiempo necesario para que mantenga su brillo.

En su interior, tiene una hermosa bailarina, viste un corpiño ceñido con tutú y mallas, calza unas puntas amarradas a los tobillos con listón, todo en color rosa, usa el pelo recogido sobre la nuca, completa el atuendo con una delicada tiara dorada encima de su cabeza, cual princesa.

Ella sabe que es una cajita especial, se deja mimar. Cuando la abro, se escucha una exquisita melodía, la bailarina comienza a girar y girar sin parar. Me emociona el verla bailar.

4 comentarios:

JOSÉ ROMERO dijo...

Tienes la inmensa alegría de tenerla a la mano y con tan solo mirarla, te emocionas, como una madre observa crecer a su hija que danza por la vida.

Desirée dijo...

Por el momento así es…después volará. Saludos.

Gabrielle dijo...

Yo nunca tuve una cajita así, pero miraba entretenida la que tenían mis tías abuelas en sus "chifoniers". Linda analogía la que hace José Romero, veracruzano y compatriota. Linda de verdad.

Desirée dijo...

Gracias Gabrielle por visitar este espacio y por tu comentario.