miércoles, 17 de noviembre de 2010

Frente al espejo

Sentada frente al espejo, con la mirada perdida mas allá del reflejo, pensaba en el tiempo que había dedicado en construir su propio mundo en donde se sentía cómoda y segura.

Adecuó su hogar de tal forma de no necesitar de nadie y lo decoro con calidez para sentirse abrazada en el. Creó una empresa para tener trabajo e ingreso seguro.

Sabe que sus hijos son huéspedes transitorios de la vida y los hace libres, por lo mismo tiene la casa llena de plantas y animales para no sentir el vacío cuando llegue el momento de la partida.

Creyó que todo era estable a su alrededor, pero un día alguien le hizo notar que había una habitación con la puerta atascada y decidió abrirla dedicando todos los días unos momentos de su tiempo. Cuando por fin lo logró entro en pánico al ver las telarañas, el polvo acumulado por años, los muebles raidos y el escombro de los recuerdos. Lloro desconsolada sin saber que hacer con tanto desorden, perdió el apetito y el sueño.

En un parpadear encontró sus ojos verdes en el espejo y observo un pequeño brillo. Se dirigió a la habitación, abrió las ventanas y tras un suspiro comenzó a limpiar y a ordenar todo, tal vez le lleve menos tiempo de lo que cree.